Uno de los temas de conversación más recurrentes entre la comunidad foránea en Suecia en general y mi grupo de amigos en particular es el alojamiento. Siempre, siempre hay alguien que está buscando piso, alguien que necesita encontrar otro apartamento de alquiler, alguien que si no encuentra algo en un intervalo breve se ve viviendo debajo de un puente. En Suecia, sobre todo en las grandes ciudades, hay un déficit de vivienda de alquiler brutal: hay muchísimas menos casas disponibles que personas buscando alojamiento. Esta realidad, esta situación kafkiana, es el caldo de cultivo perfecto para que caraduras de todo pelaje se aprovechen de personas como tú y yo.
Después de varios años "soportando" el mercado de alquiler sueco me veo capacitado para daros un par de consejos que, aunque puedan parecer triviales, os evitarán más de una circunstancia desagradable:
1) Usa tu sentido común y tu intuición
El mercado de la vivienda en Suecia es un "seller's market": el vendedor es el que pone el precio y las condiciones. Porque puede. Porque nadie le va a regatear un ápice. Porque si un potencial vendedor rechaza la oferta hay otros diez detrás dispuestos a aceptarla. Cuando busques entre anuncios de pisos tenlo siempre en mente: si es demasiado bueno, es un timo. Si es demasiado barato, hay gato encerrado. Si es una ganga, te la van a colar. Todos en Suecia saben cómo funciona el mercado, nadie da "duros a pesetas".
2) No te dejes llevar por la desesperación
¿Evidente, verdad? Pues no lo es tanto. Cuando llevas días sin que te respondan a un miserable correo empiezas a desesperarte y comienzas a ver las cosas con otros ojos. Anuncios que quince días antes hubieran hecho sonar todas las alarmas ahora te parecen sensatos, condiciones que te hubieran hecho enarcar una ceja ahora te parecen razonables. Si te notas más ansioso o nervioso de lo normal, descansa cinco minutos, piensa en otra cosa y vuelve a leer la oferta.
3) No pagues nunca por anticipado.
Cualquier anuncio donde requieran un depósito para ver el piso es un timo. Incluso en portales donde supuestamente controlan estas situaciones como blocket.se hay timos de este tipo. Pedir dinero por anticipado para tener la oportunidad de ver el piso es garantía de timo. Ya sea a través del propio portal, mandando efectivo por Western Union... timo, timo, timo!
4) Desconfía de los anuncios sólo en inglés
Por mucho que los suecos sean bilingües, su idioma materno es el sueco, y lo usan para todo. Puede que algún anunciante sea tan simpático de publicar el anuncio en inglés y sueco, pero si sólo está en inglés deberías leerlo con la mosca detrás de la oreja. Habitualmente cuando el anunciante contacta contigo te pedirá dinero (ver punto anterior).
5) Si no vives en Suecia y ves algo raro, tírate un órdago
No es raro que empieces a buscar vivienda desde tu país de origen, y en esta situación eres aún más vulnerable. En cuanto notes algo sospechoso, tírate el órdago de decir que vas a ir a Suecia la semana que viene y que puedes pasar a ver el piso. Si es un timo te pondrán una excusa peregrina (vivo en otra ciudad, estoy en una boda en el reino unido, bla bla bla). A mí me ha permitido detectar timos en muchas ocasiones.
6) Presta atención a las fotos
En muchas situaciones verás que las fotos no coinciden con la descripción del inmueble o que no pegan unas con otras. Este detalle debería ponerte sobre aviso. Las fotos generalmente son una ayuda a encontrar inquilino, ayudan más a vender casi que el propio anuncio. Por eso si ves fotos extrañas, que digan muy poco del inmueble o que saquen cosas raras (sólo el baño, sólo un sillón...) piensa que puede ser un timo.
Sortear timos es un proceso necesario para encontrar vivienda de alquiler en Suecia. Da igual dónde busques, siempre vas a encontrar un anuncio que te llame la atención pero que luego resulta ser un fraude. Vas a tener que aceptar que las cosas son así, que en todas partes hay caraduras y aprovechados. Pero si sigues estos sencillos consejos podrás descartar los timos de los anuncios de verdad, centrarte en los que valen la pena y maximizar las opciones de encontrar un sitio donde vivir y no tener que estar rebotando entre albergues.
Espera, aún hay más!
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jueves, 15 de agosto de 2013
jueves, 14 de junio de 2012
Encontrar piso en Estocolmo
Cuando un extranjero (pongamos un español) se muda a Estocolmo para estudiar, buscar trabajo o lo que sea, se enfrenta nada más llegar a tres enemigos muy poderosos que convertirán la tarea de encontrar una vivienda de alquiler en una epopeya de proporciones épicas. Estos tres enemigos son: la incontestable relación entre suministro y demanda, la ineptitud de las autoridades suecas y el DNI sueco. Por si fuera poco hay otros factores que contribuyen a agravar la situación, factores que explico en este post, pero en mi opinión los tres que acabo de mencionar son los peores. Aquí tienes una explicación de sus efectos y tres consejos sobre cómo mitigar el daño que causan en la medida de lo posible.
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Problema 1: La ley básica de microeconomía, suministro y demanda
El primer obstáculo para alquilar una vivienda en Estocolmo y en casi cualquier ciudad de Suecia es que no hay suficientes viviendas. Así de claro. Las autoridades ejercen un control férreo sobre la cantidad de vivienda libre a construir cada año, y aunque existe un déficit de viviendas galopante nadie se decide a tomar cartas en el asunto. Resultado: cada año la cosa va a peor, o como mínimo sigue igual de mal.Consejo: Realmente no hay truco que valga, la realidad es así de tozuda. No obstante, si quieres que tus probabilidades de encontrar vivienda aumenten exponencialmente mi consejo es ser proactivo y abarcar todos los frentes posibles: buscadores generalistas de artículos de segunda mano como blocket, buscadores de vivienda privados (hay que pagar cuota mensual), prensa escrita, prensa online y sobre todo tu red de contactos personal y profesional.
Problema 2: Las autoridades echan más leña al fuego.
Por si limitar la cantidad de vivienda libre disponible no fuera suficiente, el gobierno ejerce un control férreo sobre el precio de la misma, con lo que el concepto de libre mercado se va al garete al cargarse de un plumazo la posibilidad de que el precio de la vivienda de alquiler se ajuste a la relación entre suministro y demanda. A priori parece una ventaja, una forma de evitar que el precio se dispare. La realidad, sin embargo, da al traste una vez más con estos anhelos buenistas: como los ciudadanos no pueden poner su vivienda en alquiler al precio que les da la gana de forma legal ha proliferado un mercado paralelo de vivienda de alquiler donde los caseros terminan cobrando el precio que les da la real gana y encima lo hacen al margen de la legalidad, muchas veces de tapadillo firmando un contrato por el precio establecido por el gobierno y pidiendo que pagues una cantidad extra en negro todos los meses. El colmo del asunto es que la existencia de este mercado paralelo está reconocida por el gobierno, y aún así siguen sin ponerle remedio.Consejo: Esta limitación en el precio de alquiler funciona sólo cuando la vivienda se alquila a particulares, pero no a empresas. Como particular, no podrás competir en precio, no podrás ofrecer un alquiler más elevado. Pero si tienes una empresa sí que puedes: el casero alquilará la vivienda a tu empresa, no a ti como persona física, con lo que aunque el alquiler será más elevado te garantizarás tener la vivienda que quieres por un período de tiempo seguramente prolongado. La guinda del pastel es que te evitarás pasar por el mal trago de tener que cambiar de vivienda cada X meses, y eso es algo que no se paga con dinero. Créeme, lo he vivido.
Problema 3: El personnummer (DNI y número de seguridad social sueco a la vez)
Encima de tener a la ley de suministro y demanda y a las autoridades en tu contra, estás en desventaja cuando compites con el producto nacional. Suecia es un país donde todo es muy transparente, y esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Aquí con saber el DNI de alguien es posible averiguar todo sobre esa persona, su nivel de ingresos, su historial crediticio… y ese es el tipo de información que interesa a los caseros, información que garantizará que eres quien dices ser y que pagarás el alquiler religiosamente. Por muchos papeles que enseñes y mucha cara de bueno que tengas, será complicado competir con el DNI sueco y sus consecuencias.Consejo: No puedes igualar a los suecos sobre el papel, pero puedes intentarlo mostrando interés y vendiéndote bien: si vienes a estudiar a Suecia adjunta la carta de admisión de la universidad, si escribes un correo electrónico al casero empieza en Sueco aunque tengas que tirar del traductor de Google, si tienes referencias previas no dudes en adjuntarlas, si tienes un CV decente adjúntalo para transmitir confianza… créeme: cuanto más, mejor.En definitiva, lo vas a tener difícil, pero siempre acabarás encontrando algo. Sobre todo no desesperes!
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miércoles, 2 de mayo de 2012
La tríada sueca: piso - trabajo - novia
En mi modesta opinión Estocolmo es una de las capitales más bonitas del planeta y una de las ciudades de mayor calidad de vida. Dicho esto, Estocolmo también tiene sus pegas, como el peculiar sistema de colas para acceder a una vivienda que convierten a cualquiera no nacido en Estocolmo en poco menos que un paria, suecos incluidos. Después de varios años viviendo en esta ciudad he desarrollado una teoría propia sobre cuál es el estado ideal al que puede aspirar alguien que reside en Estocolmo y qué es necesario obtener para alcanzar ese estado que yo llamo la tríada sueca.
¿Qué elementos componen la tríada sueca, ese estado de felicidad y realización plena que convierten a cualquier habitante de Estocolmo en un ser rebosante de felicidad y paz interior? Como su nombre indica, la tríada sueca se compone de tres elementos: piso, trabajo y novia.
Ya sé, ya sé. Menuda gilipollez, ¿no? Eso es lo que quiere tener todo hijo de vecino viva en Estocolmo, Madrid o Ciudad del Cabo. Cierto, el estado final es el mismo. Pero el proceso para llegar hasta ahí cambia una barbaridad, sobre todo en las primeras etapas. Aquí es donde entra en acción la peculiaridad de la tríada sueca: si no tienes al menos una de esas tres patas del trípode estás bien jodido, mientras que tener una facilita enormemente la obtención de las dos restantes. Dicho de otro modo, es difícil conseguir una, pero cuando lo consigues las otras dos casi caen por su propio peso.
Y no, no ocurre igual en otras ciudades. Gran parte de culpa de que Estocolmo sea diferente se debe al estúpido mercado inmobiliario y a la relación existente entre buscar piso y tener trabajo o novia. El mercado de la vivienda es un mercado de vendedores, un sellers' market, como hay más demanda que oferta siempre hay tortas por conseguir un alquiler de segunda mano, no digamos un alquiler de primera mano o una casa en propiedad. El casero siempre estará en disposición de elegir de entre varios candidatos en un proceso que a veces recuerda a operación triunfo: no basta con ser el mejor (poder pagar la mensualidad), sino que hay que parecerlo (referencias de caseros previos, prueba de contrato de trabajo, número de seguridad social sueco, hablar sueco…) Tener trabajo no sólo ayuda, sino que además te permite acceder a bolsas de vivienda especiales para empresas, donde el alquiler será un poco más alto pero la competencia será menor y los pisos tendrán una calidad ligeramente superior.
¿Y la novia? Pues tener novia ayuda también, porque siendo dos podréis mirar apartamentos de mayor tamaño que a una sola persona se le irían de presupuesto. Si además consigues echarte una novia de Estocolmo entonces te habrá tocado el premio gordo, porque eso implica que está apuntada en una de esas listas de espera interminables para acceder a una vivienda en propiedad desde el día que nació, por lo que o ya tiene casa propia (chollazo) o estará a punto de tenerla y buscando a la persona adecuada (tú) para tener una vida en pareja.
Si no tienes ni trabajo ni novia pero has conseguido pasar de vivir debajo de un puente a vivir bajo techo entonces te será más sencillo buscar trabajo y terminar encontrando a tu media naranja sueca. ¿Por qué? Principalmente porque todo el tiempo (horas y horas) que dedicabas a buscar casa ahora lo podrás emplear en buscar trabajo y en salir más, y todo el estrés acumulado que tenías al llevar ni se sabe cuántos días vagando de aquí para allá entre moteles y bed&breakfasts (ver mi experiencia personal aquí) habrá desaparecido de la noche a la mañana, haciendo que seas una persona más sociable y más “normal”. Cualquiera que no haya experimentado la pesadilla de la vivienda sueca pensará que estoy exagerando. Ni mucho menos. Un par de semanas de infructuosa búsqueda de vivienda te deja emocionalmente para el arrastre, con un nivel de estrés acumulado que ni los brokers de Wall Street. El trabajo y la novia llegarán, sólo tienes que darle un poco de tiempo.
Desde fuera puede parecer que mi reflexión es una exageración, que esta “tríada” existe en cualquier ciudad del mundo y que no es una peculiaridad de Estocolmo. Para nada. Lo que sí es cierto es que este post termina siendo una crítica (una más) a la insostenible situación del mercado inmobiliario en la capital de Suecia. Porque con tanta igualdad, tanto progreso y tanta gaita parece mentira que pase lo que pasa.
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Ya sé, ya sé. Menuda gilipollez, ¿no? Eso es lo que quiere tener todo hijo de vecino viva en Estocolmo, Madrid o Ciudad del Cabo. Cierto, el estado final es el mismo. Pero el proceso para llegar hasta ahí cambia una barbaridad, sobre todo en las primeras etapas. Aquí es donde entra en acción la peculiaridad de la tríada sueca: si no tienes al menos una de esas tres patas del trípode estás bien jodido, mientras que tener una facilita enormemente la obtención de las dos restantes. Dicho de otro modo, es difícil conseguir una, pero cuando lo consigues las otras dos casi caen por su propio peso.
Y no, no ocurre igual en otras ciudades. Gran parte de culpa de que Estocolmo sea diferente se debe al estúpido mercado inmobiliario y a la relación existente entre buscar piso y tener trabajo o novia. El mercado de la vivienda es un mercado de vendedores, un sellers' market, como hay más demanda que oferta siempre hay tortas por conseguir un alquiler de segunda mano, no digamos un alquiler de primera mano o una casa en propiedad. El casero siempre estará en disposición de elegir de entre varios candidatos en un proceso que a veces recuerda a operación triunfo: no basta con ser el mejor (poder pagar la mensualidad), sino que hay que parecerlo (referencias de caseros previos, prueba de contrato de trabajo, número de seguridad social sueco, hablar sueco…) Tener trabajo no sólo ayuda, sino que además te permite acceder a bolsas de vivienda especiales para empresas, donde el alquiler será un poco más alto pero la competencia será menor y los pisos tendrán una calidad ligeramente superior.
¿Y la novia? Pues tener novia ayuda también, porque siendo dos podréis mirar apartamentos de mayor tamaño que a una sola persona se le irían de presupuesto. Si además consigues echarte una novia de Estocolmo entonces te habrá tocado el premio gordo, porque eso implica que está apuntada en una de esas listas de espera interminables para acceder a una vivienda en propiedad desde el día que nació, por lo que o ya tiene casa propia (chollazo) o estará a punto de tenerla y buscando a la persona adecuada (tú) para tener una vida en pareja.
Si no tienes ni trabajo ni novia pero has conseguido pasar de vivir debajo de un puente a vivir bajo techo entonces te será más sencillo buscar trabajo y terminar encontrando a tu media naranja sueca. ¿Por qué? Principalmente porque todo el tiempo (horas y horas) que dedicabas a buscar casa ahora lo podrás emplear en buscar trabajo y en salir más, y todo el estrés acumulado que tenías al llevar ni se sabe cuántos días vagando de aquí para allá entre moteles y bed&breakfasts (ver mi experiencia personal aquí) habrá desaparecido de la noche a la mañana, haciendo que seas una persona más sociable y más “normal”. Cualquiera que no haya experimentado la pesadilla de la vivienda sueca pensará que estoy exagerando. Ni mucho menos. Un par de semanas de infructuosa búsqueda de vivienda te deja emocionalmente para el arrastre, con un nivel de estrés acumulado que ni los brokers de Wall Street. El trabajo y la novia llegarán, sólo tienes que darle un poco de tiempo.
Desde fuera puede parecer que mi reflexión es una exageración, que esta “tríada” existe en cualquier ciudad del mundo y que no es una peculiaridad de Estocolmo. Para nada. Lo que sí es cierto es que este post termina siendo una crítica (una más) a la insostenible situación del mercado inmobiliario en la capital de Suecia. Porque con tanta igualdad, tanto progreso y tanta gaita parece mentira que pase lo que pasa.
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lunes, 24 de octubre de 2011
La vivienda en Estocolmo: pesadilla sin fin (vivienda de alquiler)
Como ya expliqué en el post sobre las penalidades de conseguir una vivienda libre enEstocolmo, el mercado de la vivienda se enfrenta a varios retos: una limitación artificial de la oferta, un control de precios absoluto por parte de las autoridades y un sistema público de adjudicación de pisos con graves errores de concepto que parece diseñado para evitar que los extranjeros puedan comprar una vivienda. Todo este caos provoca un efecto contagio en la vivienda de alquiler y da lugar a situaciones dantescas. Las dificultades para conseguir una vivienda en alquiler son los siguientes:
Punto 1: Estructura de timo piramidal. Los propietarios de una vivienda tienen derecho a alquilar su vivienda, un lease agreement, por períodos de hasta un año, con posibilidad de renovación. Estos alquileres están muy regulados por las autoridades, con el precio del metro cuadrado fijado de antemano dependiendo de la zona y el estado de la vivienda. Esto se debe a que los precios de la vivienda están incluídos en el cálculo de la inflación (no como en España), por lo que una variación de un 10% anual en el precio de la vivienda (lo hemos vivido en España, puede ocurrir) implicaría tal vez una inflación de un 5% interanual. Una burrada, vamos. Conseguir estos alquileres es muy complicado y suele requerir una extensa red social que te garantice contactar con la gente adecuada y buenas referencias. Lo habitual es tener que conformarse con un arrendamiento de segunda mano, un sublease agreement. En este caso es el alquilado quien pone la vivienda en alquiler, esquivando las limitaciones previamente indicadas y cobrando lo que le de la gana, habitualmente el precio normal por transferencia y el resto mensualmente en forma de dinero negro. Lo que me lleva al punto 2.
Punto 2: El mercado negro es la norma. Los arrendatarios de vivienda saben el chollo que tienen entre manos, y muchas veces buscan estrategemas para sacarse una buena pasta a costa de los indefensos mortales que tienen que encontrar un sitio donde vivir, aprovechándose por tanto de este sellers’ market que las autoridades han creado. La comunidad de propietarios de cada bloque de viviendas controla tanto los arrendamientos como los subarrendamientos, garantizándose el derecho de veto si los futuros inquilinos no son de su agrado o si las condiciones del contrato no cumplen determinados estándares. Todo esto está muy bien, pero sólo consigue que sobre el papel el contrato parezca normal. Fuera del mismo queda el sobreprecio real que estas rapaces cobran, en muchos casos haciendo que la mensualidad en negro iguale al precio pactado. Si firmas 4000 SEK en el contrato, puede que cada mes tengas que soltar otras 3000 SEK en negro. Evidentemente puedes ir a juicio, y te devolverán el dinero, pero eso requiere tiempo que no tienes. Además, en el fondo sabes que si estuvieras en su pellejo a lo mejor hacías lo mismo: aprovecharte de un sistema que hace aguas por todas partes.
Punto 3: Eres estudiante y extranjero? Buena suerte, chaval. Afrontémoslo, a los suecos les ponen las colas. Hacen colas para todo. Si el sistema de adjudicación de vivienda se basa en una cola, el de alquiler de habitaciones en residencias universitarias, controlado por el Stiftelsen Stockholms StudentBostäder (SSSB), no iba a ser menos. Por supuesto, los residentes en Estocolmo parten con ventaja. Mucha ventaja. El mecanismo para obtener un apartamento en alquiler es sencillo: por cada día que estés dado de alta en el SSSB ganas un punto, y cuando salen apartamentos a “subasta” se lo lleva el que más puntos tenga de entre todos los solicitantes. Como los residentes en Estocolmo pueden apuntarse desde que cumplen los 16 años y tú normalmente sabrás que vas a estudiar en Suecia con 6 meses de antelación como mucho, en la cola tus rivales tendrán casi 800 puntos cuando tu apenas llegas a los 200. ¿El resultado? Que para cuando puedas tener opciones reales de conseguir una habitación o apartamento por este sistema ya te habrás graduado.¿Que exagero? Echa un vistazo a mi experiencia personal.
Si tienes pensado estudiar en Estocolmo o vas a mudarte a Estocolmo por cualquier otra razón y estás empezando a buscar alojamiento, good luck with that.
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jueves, 20 de octubre de 2011
La situación de la vivienda en Estocolmo: mi experiencia
El 20 de agosto de 2009 llegué a Estocolmo listo para comenzar mi máster de dos años en la Stockholm School of Economics. Llegué casi con lo puesto, sin un sitio donde vivir, desalentado por la abundancia de scams y timos en la red que me llevaron a desistir de buscar piso desde el extranjero. Con sorpresa descubrí que la situación no mejora demasiado: no hay timos pero sí una escasez galopante de oferta de vivienda libre y de alquiler. El resultado es que cualquier extranjero irá dando bandazos de una vivienda a otra a menos que sea tremendamente afortunado. En el próximo post explicaré por qué la situación actual es tan grave, pero antes relataré mi experiencia personal:
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- Diversos hoteles/hostales cerca de la universidad (20/08/2009 – 05/09/2009)
En estos quince días fui rebotando entre 3 hoteles mientras empezaban las clases, buscaba alojamiento y hacía todo el papeleo (universidad, bancos, etc). Fue una wake-up-call que me hizo ver que mi prioridad era encontrar algo a corto plazo, lo que fuera, por el precio que fuese. - Apartamento de 40 m2 en Kungsholmen (5/09/2009 – 15/102009)
Así es cómo encontré un apartamento en blocket.se, una web estilo segundamano.es que aquí se utiliza muchísimo y para todo. El apartamento estaba cerca de la estación de metro Thoridsplan, en la isla de Kungsholmen, y costaba 8000 SEK/mes. Solo estaba en alquiler un mes y poco, justo lo que necesitaba para comprar algo de tiempo, asentarme en un sitio más o menos permanente (sí, 40 días en mi situación me parecía permanente). Este mes y poco me ayudó a quitarme de encima el estrés por encontrar alojamiento y poder centrarme en la universidad. - Apartamento de estudiantes de 25 m2 en Bergshamra (15/10/2009 – 15/01/2010)
Mirando en el foro de la asociación de estudiantes de la universidad, encontré un apartamento que alquilaba otro estudiante. El apartamento estaba situado en el complejo estudiantil de Kungshamra, cerca de la parada de metro de Bergshamra, y estaba muy poco amueblado. Vamos, que encima tuve que ir a IKEA a comprar algún mueble que otro. Esta vez aprendí que no te puedes creer lo que te diga nadie si no te lo pone por escrito, porque en teoría podría quedarme un tiempo prolongado porque seguro que ella encontraba algo donde vivir con unas amigas. Al final, con justo un mes de antelación me dijo que me tendría que ir a principios de enero (tal y como ponía en el contrato, pero es una cabronada esperar al último día de plazo para comunicar algo así). 4000 SEK/mes me costó, por cierto. - Apartamento de estudiantes de 40 m2 en Ostermalm (15/01/2010 – 15/04/2010)
Afortunadamente, y gracias a mi perseverancia (conectarme a blocket.se, el foro de la asociación de estudiantes, etc cada vez que podía) fui el primero en responder a otro anuncio de la asociación de estudiantes de la universidad, de un estudiante que se iba de intercambio a Japón y quería alquilar su piso por 3 meses y medio. Tres meses suena a poco, pero en mi caso era una garantía ya que sabría con exactitud cuándo irme del piso. El piso estaba situado en la residencia Mjölner, cerca de la parada de metro de Stadion. 5500 SEK/mes era un poco caro, pero no estaba como para ponerme a negociar precios. - Apartamento de 45m2 de la Stockholm School of Economics (15/04/201 – 1/07/2011)
Dar la brasa funciona. Así es cómo conseguí este apartamento. La encargada de alojar a estudiantes de la Stockholm School of Economics (trabajo arduo e ingrato, porque hay más estudiantes que viviendas, lo sabes, no puedes hacer nada para evitarlo y además tienes que escuchar experiencias personales un poco duras) envió un correo con un apartamento de la universidad que iba a quedar libre a cinco estudiantes que llevábamos pidiendo a gritos que la universidad nos alojara desde agosto. Yo vi el correo a los 5 minutos de ser mandado, respondí al instante y me llevé el gato al agua. Un apartamento muy céntrico, en la isla de Kungsholmen cerca de la parada de metro Radhuset, por “sólo” 6000 SEK/mes. Las ventajas de trabajar y estudiar al mismo tiempo es que me lo podía permitir. (nota: a lo mejor dedico otro post a hablar de la visita que me hicieron 6 amigos, subsistiendo una semana en 45m2 con un cuarto de baño) - Residencia de estudiantes en Bergshamra (1/07/2011 – 1/10/2011)
Lo malo de graduarme es que no podía quedarme en el apartamento por más tiempo, así que tuve que buscar una solución temporal. Así es como terminé en el apartamento que un compañero del máster tenía en Kungshamra. 3000 SEK/mes, pudiendo quedarme hasta diciembre como máximo y pudiendo rescindir el contrato (por mi parte) con un mes de antelación ¡Justo lo que necesitaba! - Apartamento de 25 m2 en Bagarmossen (1/10/2011 – 30/04/2012)
¿3600 SEK/mes por un apartamento situado a menos de 100 metros de la parada de metro Bagarmossen, y el piso recomendado por un amigo? ¡Un chollo! ¿Qué puedo estar siete meses viviendo en el mismo sitio?¡Una maravilla! Acabo de mudarme, así que fingers crossed y a ver si todo sale bien.
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