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jueves, 14 de junio de 2012

Encontrar piso en Estocolmo

Cuando un extranjero (pongamos un español) se muda a Estocolmo para estudiar, buscar trabajo o lo que sea, se enfrenta nada más llegar a tres enemigos muy poderosos que convertirán la tarea de encontrar una vivienda de alquiler en una epopeya de proporciones épicas. Estos tres enemigos son: la incontestable relación entre suministro y demanda, la ineptitud de las autoridades suecas y el DNI sueco. Por si fuera poco hay otros factores que contribuyen a agravar la situación, factores que explico en este post, pero en mi opinión los tres que acabo de mencionar son los peores. Aquí tienes una explicación de sus efectos y tres consejos sobre cómo mitigar el daño que causan en la medida de lo posible.

Problema 1: La ley básica de microeconomía, suministro y demanda

El primer obstáculo para alquilar una vivienda en Estocolmo y en casi cualquier ciudad de Suecia es que no hay suficientes viviendas. Así de claro. Las autoridades ejercen un control férreo sobre la cantidad de vivienda libre a construir cada año, y aunque existe un déficit de viviendas galopante nadie se decide a tomar cartas en el asunto. Resultado: cada año la cosa va a peor, o como mínimo sigue igual de mal.
Consejo: Realmente no hay truco que valga, la realidad es así de tozuda. No obstante, si quieres que tus probabilidades de encontrar vivienda aumenten exponencialmente mi consejo es ser proactivo y abarcar todos los frentes posibles: buscadores generalistas de artículos de segunda mano como blocket, buscadores de vivienda privados (hay que pagar cuota mensual), prensa escrita, prensa online y sobre todo tu red de contactos personal y profesional.

Problema 2: Las autoridades echan más leña al fuego.

Por si limitar la cantidad de vivienda libre disponible no fuera suficiente, el gobierno ejerce un control férreo sobre el precio de la misma, con lo que el concepto de libre mercado se va al garete al cargarse de un plumazo la posibilidad de que el precio de la vivienda de alquiler se ajuste a la relación entre suministro y demanda. A priori parece una ventaja, una forma de evitar que el precio se dispare. La realidad, sin embargo, da al traste una vez más con estos anhelos buenistas: como los ciudadanos no pueden poner su vivienda en alquiler al precio que les da la gana de forma legal ha proliferado un mercado paralelo de vivienda de alquiler donde los caseros terminan cobrando el precio que les da la real gana y encima lo hacen al margen de la legalidad, muchas veces de tapadillo firmando un contrato por el precio establecido por el gobierno y pidiendo que pagues una cantidad extra en negro todos los meses. El colmo del asunto es que la existencia de este mercado paralelo está reconocida por el gobierno, y aún así siguen sin ponerle remedio.
Consejo: Esta limitación en el precio de alquiler funciona sólo cuando la vivienda se alquila a particulares, pero no a empresas. Como particular, no podrás competir en precio, no podrás ofrecer un alquiler más elevado. Pero si tienes una empresa sí que puedes: el casero alquilará la vivienda a tu empresa, no a ti como persona física, con lo que aunque el alquiler será más elevado te garantizarás tener la vivienda que quieres por un período de tiempo seguramente prolongado. La guinda del pastel es que te evitarás pasar por el mal trago de tener que cambiar de vivienda cada X meses, y eso es algo que no se paga con dinero. Créeme, lo he vivido.

Problema 3: El personnummer (DNI y número de seguridad social sueco a la vez)

Encima de tener a la ley de suministro y demanda y a las autoridades en tu contra, estás en desventaja cuando compites con el producto nacional. Suecia es un país donde todo es muy transparente, y esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Aquí con saber el DNI de alguien es posible averiguar todo sobre esa persona, su nivel de ingresos, su historial crediticio… y ese es el tipo de información que interesa a los caseros, información que garantizará que eres quien dices ser y que pagarás el alquiler religiosamente. Por muchos papeles que enseñes y mucha cara de bueno que tengas, será complicado competir con el DNI sueco y sus consecuencias.
Consejo: No puedes igualar a los suecos sobre el papel, pero puedes intentarlo mostrando interés y vendiéndote bien: si vienes a estudiar a Suecia adjunta la carta de admisión de la universidad, si escribes un correo electrónico al casero empieza en Sueco aunque tengas que tirar del traductor de Google, si tienes referencias previas no dudes en adjuntarlas, si tienes un CV decente adjúntalo para transmitir confianza… créeme: cuanto más, mejor.
En definitiva, lo vas a tener difícil, pero siempre acabarás encontrando algo. Sobre todo no desesperes!

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lunes, 24 de octubre de 2011

La vivienda en Estocolmo: pesadilla sin fin (vivienda de alquiler)


Como ya expliqué en el post sobre las penalidades de conseguir una vivienda libre enEstocolmo, el mercado de la vivienda se enfrenta a varios retos: una limitación artificial de la oferta, un control de precios absoluto por parte de las autoridades y un sistema público de adjudicación de pisos con graves errores de concepto que parece diseñado para evitar que los extranjeros puedan comprar una vivienda. Todo este caos provoca un efecto contagio en la vivienda de alquiler y da lugar a situaciones dantescas. Las dificultades para conseguir una vivienda en alquiler son los siguientes:

Punto 1: Estructura de timo piramidal. Los propietarios de una vivienda tienen derecho a alquilar su vivienda, un lease agreement, por períodos de hasta un año, con posibilidad de renovación. Estos alquileres están muy regulados por las autoridades, con el precio del metro cuadrado fijado de antemano dependiendo de la zona y el estado de la vivienda. Esto se debe a que los precios de la vivienda están incluídos en el cálculo de la inflación (no como en España), por lo que una variación de un 10% anual en el precio de la vivienda (lo hemos vivido en España, puede ocurrir) implicaría tal vez una inflación de un 5% interanual. Una burrada, vamos. Conseguir estos alquileres es muy complicado y suele requerir una extensa red social que te garantice contactar con la gente adecuada y buenas referencias. Lo habitual es tener que conformarse con un arrendamiento de segunda mano, un sublease agreement. En este caso es el alquilado quien pone la vivienda en alquiler, esquivando las limitaciones previamente indicadas y cobrando lo que le de la gana, habitualmente el precio normal por transferencia y el resto mensualmente en forma de dinero negro. Lo que me lleva al punto 2.

Punto 2: El mercado negro es la norma. Los arrendatarios de vivienda saben el chollo que tienen entre manos, y muchas veces buscan estrategemas para sacarse una buena pasta a costa de los indefensos mortales que tienen que encontrar un sitio donde vivir, aprovechándose por tanto de este sellers’ market que las autoridades han creado. La comunidad de propietarios de cada bloque de viviendas controla tanto los arrendamientos como los subarrendamientos, garantizándose el derecho de veto si los futuros inquilinos no son de su agrado o si las condiciones del contrato no cumplen determinados estándares. Todo esto está muy bien, pero sólo consigue que sobre el papel el contrato parezca normal. Fuera del mismo queda el sobreprecio real que estas rapaces cobran, en muchos casos haciendo que la mensualidad en negro iguale al precio pactado. Si firmas 4000 SEK en el contrato, puede que cada mes tengas que soltar otras 3000 SEK en negro. Evidentemente puedes ir a juicio, y te devolverán el dinero, pero eso requiere tiempo que no tienes. Además, en el fondo sabes que si estuvieras en su pellejo a lo mejor hacías lo mismo: aprovecharte de un sistema que hace aguas por todas partes.

Punto 3: Eres estudiante y extranjero? Buena suerte, chaval. Afrontémoslo, a los suecos les ponen las colas. Hacen colas para todo. Si el sistema de adjudicación de vivienda se basa en una cola, el de alquiler de habitaciones en residencias universitarias, controlado por el Stiftelsen Stockholms StudentBostäder (SSSB), no iba a ser menos. Por supuesto, los residentes en Estocolmo parten con ventaja. Mucha ventaja. El mecanismo para obtener un apartamento en alquiler es sencillo: por cada día que estés dado de alta en el SSSB ganas un punto, y cuando salen apartamentos a “subasta” se lo lleva el que más puntos tenga de entre todos los solicitantes. Como los residentes en Estocolmo pueden apuntarse desde que cumplen los 16 años y tú normalmente sabrás que vas a estudiar en Suecia con 6 meses de antelación como mucho, en la cola tus rivales tendrán casi 800 puntos cuando tu apenas llegas a los 200. ¿El resultado? Que para cuando puedas tener opciones reales de conseguir una habitación o apartamento por este sistema ya te habrás graduado.¿Que exagero? Echa un vistazo a mi experiencia personal.

Si tienes pensado estudiar en Estocolmo o vas a mudarte a Estocolmo por cualquier otra razón y estás empezando a buscar alojamiento, good luck with that.


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