Como podréis suponer, en Suecia no se saluda de la misma forma que en España. Suecia es un país de clima más frío que España, y del mismo modo la gente también es más fría. Los suecos por lo general son menos expresivos, menos dados a muestras públicas de cariño y bastante más reservados que el español medio. Como consecuencia, sus saludos conllevan un menor contacto corporal que en España.
Saludando a un desconocido: apretón de manos siempre
En España los apretones de manos son el saludo estándar en un contexto laboral así como entre hombres. Por otro lado, los saludos entre un hombre y una mujer o entre mujeres en un contexto más desenfadado son los conocidos “dos besos”. En general no importa que sea la primera vez que te presentan a alguien o que estés saludando a un conocido, el tipo de saludo no variará. En Suecia la cosa cambia: siempre que te presenten a alguien por primera vez deberás saludar con un apretón de manos, nada de dos besos. Si eres varón y te presentan a una mujer y saludas con dos besos probablemente te llevarás un guantazo, se hará el silencio en la sala y serás el centro de todas las miradas y de todos los reproches. Eso no se hace. Podrás disculparte a posteriori alegando que “en España se saluda así”, pero el daño ya estará hecho.
Saludar a un conocido: apretón de manos o abrazo
En España cuando saludas a alguien que ya conoces en un entorno laboral usarás siempre un apretón de manos. En Suecia más de lo mismo. Aunque la cultura empresarial sueca sea más distendida en Suecia que en España eso no implica que puedas saludar a un cliente con un “passa tronco”.
Por el contrario, en un contexto más distendido la cosa cambia. Es entonces cuando queda patente el diferente nivel de expresividad al que están acostumbrados los españoles y los suecos. En Suecia lo de los besos como que no se lleva, y además es totalmente sexista y discriminatorio que dos mujeres se saluden con dos besos mientras que dos hombres se saluden con un apretón de manos ¡Eso es intolerable en el país de la igualdad! La salomónica solución ha sido establecer el abrazo como forma de saludo ya sea entre un hombre y una mujer, dos hombres o dos mujeres. Nada de hacer distinciones entre sexos, en Suecia siempre se saluda de la misma forma: abrazando.
Dicho esto, hay abrazos y abrazos, por lo que no basta con saber que el saludo estándar es un abrazo, habrá que saber qué abrazo es políticamente correcto. Creo que está bastante claro que los suecos tienen mucho aprecio por su espacio personal y son reticentes a un contacto físico prolongado, así que el abrazo tendrá que demostrar aprecio pero sin llegar al manoseo: a menos que vuestro equipo acabe de ganar la Champions League, nada de utilizar ambos brazos. Tampoco está bien visto asfixiar al personal: nada de abrazos excesivamente efusivos. Por supuesto, cuidado con el contacto mejilla con mejilla, eso es tabú.
Resumiendo: El abrazo estándar sueco consiste en pasar tu brazo derecho por detrás de la espalda/nuca de la persona a abrazar hasta que vuestros hombros derechos impactan levemente, dejando una distancia de unos 10 centímetros entre rostro y rostro y aguantar en esa posición un máximo de 3 segundos. Muy aséptico, muy igualitario y muy respetuoso con el espacio personal. En definitiva, muy sueco.