lunes, 6 de agosto de 2012

Los suecos y las flores - El mejor regalo

Aquello de “díselo con flores” parece que ha perdido fuelle en España. No queda mucha gente que vea un ramo de flores como una opción más a la hora de hacer un pequeño regalo a los amigos. En cambio en Estocolmo es uno de los regalos más apreciados. En mi opinión el aprecio de los suecos por las flores tiene dos orígenes distintos que se superponen: por un lado el amor por la naturaleza, una de las cualidades que definen a los escandinavos; por otro lado, el aprecio por todo lo que recuerde que después de seis meses de invierno, hielo y nieve siempre llega la primavera.

Por eso no es de extrañar que haya floristerías en cada esquina, o que todos los supermercados tengan una sección bastante amplia y variada de plantas. En muchos supermercados la sección de flores y plantas está justo a la entrada, por lo que a veces tienes la sensación de estar entrando en una jungla. Para ser un país bastante frío, sorprende la variedad de plantas que se pueden adquirir en cualquier época del año. Incluso en invierno, no es extraño ver flores casi tropicales en el súper de la esquina.

En Suecia es bastante probable que en algún momento te inviten a una fiesta/cena/lo-que-sea en casa ajena, muchas veces como preludio a salir de fiesta por Estocolmo. Celebrar eventos en una casa se da con mucha más asiduidad que en España, donde nos gusta más salir a algún sitio en vez de quedarnos en casa de alguien. Cuando te inviten a una casa lo habitual es llevar una muestra de aprecio al anfitrión, un detalle de agradecimiento que, sin llegar a ser caro, sirva como un “gracias por invitarme”. En España esto no se hace, la costumbre se ha perdido, pero aquí es bastante habitual y una muestra de educación y buen gusto. Los dos regalos más populares que puedes llevar, dos regalos con los que acertarás sí o sí, son vino y flores. Por un lado, una botella de vino decente siempre tiene uso, sobre todo si el número de invitados se acerca a la decena (con lo que es probable que el “happening” desemboque en una fiesta o medio fiesta); por otro, una planta o unas flores en agua alegrarán la vista por lo menos durante una semana. Como regla general, si el anfitrión es hombre regalar una botella de vino será la mejor opción; mientras que si el anfitrión es mujer seguramente unas flores sean muy bien acogidas. Además, siendo español quedarás genial con las féminas de la fiesta, porque no esperarán que tengas el tacto y el buen gusto de regalar flores a la anfitriona, lo que facilitará tu tarea de ligar con alguna sueca si es eso lo que andas buscando :)

Además conviene recordar que muchos suecos creen fervientemente que el Systembolaget (monopolio del estado sobre el alcohol) es una bendición y que el alcohol hay que consumirlo con bastante moderación, por lo que regalar algo que no sea una bebida alcohólica en muchas ocasiones estará mejor visto. Sobre todo si el que hace el regalo es español, porque así nos quitamos poco a poco el sambenito de fiesteros, borrachos, y demás calificativos.

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