lunes, 14 de mayo de 2012

Trädgården – Saliendo de marcha por Estocolmo en verano

Si tuviera que hacer un ránking de los mejores locales para salir de marcha por Estocolmo en verano, sin ligar a dudas Trädgården estaría en el podio. A pesar de contar con los inconvenientes propios de ésta ciudad (como tener que pagar 150 SEK para entrar o que cierre a las 3 de la mañana) su pintoresca localización y su esfuerzo por poner música variada en sus distintas salas para agradar a todo el mundo lo convierten en una visita obligatoria.

Un sábado de primavera cualquiera en Estocolmo


Tal vez la mejor forma de explicar cómo es Trädgården sea describir mi noche del sábado. El sábado empezó viendo el final del Fenerbace-Galatasaray con un amigo turco, regado con algunas cervezas. En el fondo el partido era una excusa tan buena como cualquier otra para beber algo barato antes de salir, porque en esta ciudad si no te tomas un par de cervezas del Systembolaget en casa de un amigo la noche te puede salir muy cara.

A continuación, a eso de las 21.00 nos pusimos en camino hacia un bar cubano situado al sur de Gamla Stan, de nombre Cantineros. Una amiga nuestra pinchaba en el bar, que además esa noche vendía botellas de cava por el increíble precio de 120 SEK, precio por el que normalmente sólo puedes comprar una mísera copa de vino en Stureplan. Buena música, un bar bien puesto y bebidas a precio razonable (y made in Spain), poco más se puede pedir. Conclusión: nos quedamos para tomar un par de botellas de cava, que bien fresquito y poco a poco entran bastante bien. Además tuve la oportunidad de comprobar una vez más lo fácil que es ligar en este país si eres extranjero y sales en un grupo reducido (2 o 3 personas). Sólo hizo falta que una chica se disculpase por molestar un poco al ir a coger algo al bolso y que le respondiese con un Sorry, I don’t speak Swedish para que se sentase a mi lado sin siquiera preguntar y me hiciese un tercer grado (de dónde eres, qué haces aquí, cuánto tiempo llevas en Estocolmo, por qué narices te has venido a este país de frio y nieve siendo español… lo típico, vaya).

Como ya se iba haciendo “tarde” (las 23.30 un sábado ya es tarde en Estocolmo) decidimos ponernos en camino para llegar a Trädgården antes de medianoche. El sitio no quedaba lejos, apenas tres paradas de metro, pero como era la primera semana que abría como Trädgården y no como Underbron (su versión de invierno) no queríamos sufrir una cola demasiado larga. Y digo demasiado larga porque en Estocolmo en según qué sitios y a según qué horas la duda no es si vas a tener que hacer cola o no, sino cuánto tiempo vas a estar esperando para entrar.

En Trädgården, de fiesta debajo de un puente


Ya conté en un post anterior lo raro que se hace llegar a Trädgården a pie. Parece que no te diriges a ninguna parte y de repente ahí está: un bar situado debajo del puente de una autovía que comunica Sodermalm y Hasselby. La verdad, los suecos son muy apañados en lo que a locales se refiere: consiguen que cualquier sitio parezca lo que quieren que parezca, en este caso un bar. Porque el sitio es poco más que una casucha debajo de un puente y un par de barras al aire libre en un descampado pero entre lo limpio que está todo, la buena organización, la iluminación y el mobiliario… les queda un sitio de lo más cool.

Una de las pegas que tiene son las 150 SEK que cuesta entrar, sobre todo cuando entras a media noche y sabes que sólo te quedan 3 horas por delante. Aún así se paga a gusto, porque es un local donde cabe mucha gente, que en verano suele estar más bien lleno, donde puedes escuchar hip-hop, música electrónica o pop-rock y donde puedes elegir si quedarte al aire libre o bajo techo. Además a pesar de estar en Sodermalm no es exclusivamente territorio hipster: los pijales que prefieren salir por Stureplan se esfuerzan por vestir menos pijo por un día para disfrutar de Trädgården.

A las 3.00 de la mañana la música deja de sonar (nada de 3.05, 3.15 o 3.50 como en España, aquí se toman todo muy en serio) y toda la gente abandona el local en manada hacia Skanstull, la parada de metro más cercana donde hay casi tortas por coger el primer metro que pase.

En definitiva, Trädgården es uno de los mejores bares de Estocolmo donde terminar la noche un viernes o un sábado, sobre todo si hace buen tiempo. Además en Junio puedes experimentar esa sensación tan extraña de ver cómo va amaneciendo a las 2.30 de la mañana mientras estás de marcha. Es una sensación rara, rara!

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