lunes, 7 de noviembre de 2011

Salir de marcha por Estocolmo – Södermalm

La isla de Södermalm, situada al sur del casco histórico de Estocolmo (la isla de Gamla Stan), es junto con Stureplan-Östermalm la zona de marcha más popular de Estocolmo. El ambiente en esta zona no es tan exclusivo como Stureplan: hay de todo. Es posible encontrar locales de ocio similares a los que encontrarás en Stureplan, pero lo habitual es que tanto los bares como la gente tenga un perfil más alternativo y variado, en muchos casos tirando a hipster. Por norma general en los locales de ocio de esta zona se podrá escuchar música en directo, incluso algunos de los más grandes traen a figuras internacionales del panorama musical. En el fondo esto es lo que le pega a esta isla, lugar de residencia de cualquier sueco que se considere bohemio o sofisticado.
La zona principal para salir de marcha discurre por la calle Gotgatan, principalmente desde la parada de metro de Slussen (al norte) hasta la parada de Medborgaplatsen (justo en el centro de la isla). Cerca de esta arteria principal se pueden encontrar muchos locales, aunque también hay otros situados más lejos a los que vale la pena ir.

Algunos de los sitios más populares y concurridos en Sódermalm son:
·   Bonden Bar. Un local muy chic que abre hasta las tres de la mañana, situado muy cerca de Medborgaplatsen. Muy buena opción si se busca salir un fin de semana de marcha pero sin pretender quedarse hasta las tantas.
·   ???? Este local, situado en la misma calle que el Bonden Bar, es difícil de encontrar porque se encuentra en un subterráneo y la entrada no está prácticamente indicada. Juraría que no tiene nombre ni nada en la puerta, de ahí los signos de interrogación. Una vez pasamos el susto inicial de “donde nos hemos metido” y hemos bajado una precaria escalera de caracol, llegamos a un amplio bar subterráneo. Además de sentarte tranquilamente a tomarte una cerveza, puedes jugar al pinball, ping-pong, petanca, futbolín y billar. Tienen incluso tres máquinas recreativas originales con tres de los primeros videojuegos jamás creados: Pong, Pac-Man y Space Invaders. Un lugar ideal para un fin de semana de colegueo.
·   Strand. Situado en Hornstull Strand, este amplio local suele celebrar conciertos de bandas de renombre (en el último mes han tocado Yelle y Digitalism por ejemplo), y el resto de días es un bar muy espacioso y agradable donde se puede hacer de todo: jugar, bailar, beber…
·   Marie Laveau. Como muchos otros lugares de ocio de Estocolmo, Marie Laveau tiene dos ambientes distintos: la planta baja, con música pop o soft house y de ambiente más “fino”, y el sótano, con música electrónica y un ambiente más desenfadado. Si entras antes de las 23.00 no tendrás que pagar entrada. Después son 100 SEK, y podrás estar de fiesta hasta las tres de la mañana.
·   Huset Under Bron (Tradgarden). Sí, como su propio nombre indica esta discoteca se encuentra debajo de un puente, más concretamente debajo del puente que une Södermalm con Hammarby Sjöstad. Funciona sólo en verano, y es un buen sitio para ir a escuchar música electrónica. La pega es que no es fácil encontrarlo sin smartphone, porque a medida que te alejas de la parada de metro de Skanstull te parece que alguien te ha tomado el pelo. Sí, está en un lugar un poco inhóspito, pero a cambio no hay vecinos a los que molestar y puede abrir hasta las cinco de la mañana.
·   Debaser Slussen. Situado el la exclusa que separa Gamla Stan y Slussen, esta discoteca es uno de los lugares favoritos para salir en verano, porque cierra relativamente tarde (a las tres de la mañana) y tiene una zona de terraza muy amplia. Además, todas las semanas hay conciertos.
·   Debaser Medis. Pertenece al mismo grupo que Debaser Slussen, por lo que sigue la misma filosofía: combinar días de concierto con días más rutinarios para buscar que el local se llene siempre. Es un local muy espacioso, situado en plena Medborgaplatsen, y como muchas discotecas de la zona cobra entrada a partir de las 23.00.
·   Mosebacke. En verano hay tortas por coseguir una silla en cualquiera de las dos terrazas situadas en la plaza de Mosebacke. Además de ofrecer unas vistas espectaculares de Gamla Stan, Skeppsholmen y Djurgarden, es de los pocos sitios de Estocolmo donde te pueden servir jarras de litro y medio de cerveza (casi 200 SEK). Es muy popular para afterworks, por lo que lo habitual es que esté lleno desde las cinco de la tarde.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Españolas ligando en Suecia – como echar el lazo a un sueco

Una de las conversaciones recurrentes que tengo con mis amigos versa sobre las relaciones suecos VS extranjeros y cómo ligar en Suecia. En un post anterior ya comenté que la creencia general es que siendo extranjero partes con ligera ventaja, en este post recojo parte de las conclusiones a las que llegué hablando con mis amigas foráneas sobre el tema, con algunos consejos muy útiles:
  • Tendrás que cambiar el chip 
    En muchos otros países, desde España hasta Estados Unidos pasando por Alemania, Francia, Italia… la mujer es la que espera viendo cómo el hombre la corteja. Aunque una mujer puede tomar la iniciativa de vez en cuando, el hombre es el que tiene que demostrar su interés, esforzarse y arriesgarse. Aquí lo cosa no funciona así. Si una mujer le echa el ojo a un sueco no puede limitarse a esperar a que el sueco se lance a por ella. Si lo hace verá como antes de que eso ocurra una sueca se abalanzará sobre tu objetivo y se llevará el gato, tu gato, al agua. No importa que partas con ventaja por ser extranjera y exótica, un sueco va a lo fácil, si es a tiro hecho mejor que mejor. Conclusión: los suecos no se esfuerzan, no lo necesitan.
  • Necesitarás adaptarte a su poco “tacto” social  
    En Suecia no se estila usar wingmen ni nada parecido: si has conseguido el increíble hito de que un sueco de el primer paso y se ponga a hablar contigo no debe extrañarte que se medio abalance sobre ti sin refuerzos aún cuando estás hablando con tu grupo de amigas. No te asustes, no es un pesado ni un salido: los suecos en general no entienden de sutilezas y no tienen ningún problema en dejar a sus amigos con un palmo de narices si ven a una chica que les puede interesar. El principal problema es que en una situación normal los suecos no dan este paso, necesitan armarse de valor, o lo que es lo mismo ingerir ingentes cantidades de alcohol, para decidirse a salir de su burbuja y hablarte. El resultado es que una foránea tendrá la impresión de que el susodicho sueco es un borracho pesado y no un chico interesante. Este punto refleja uno de los principales problemas de la cultura sueca: aquí no se bebe para socializar, se bebe para emborracharse. Y según me comentan mis amigas no hay nada peor que tener que aguantar a un borracho dándote la brasa. Conclusión: los suecos necesitan beber para ligar.
  • Deberás prepararte para llevar el peso de la conversación  
    Si milagrosamente has conseguido que un sueco reúna el valor de acercarse y hablar contigo sin que vaya como una cuba, no lances las campanas al vuelo, aún tendrás que sufrir un poco más. En estas situaciones los suecos demuestran una timidez galopante y una falta absoluta de habilidades sociales: no tienen conversación. Muy pocas veces se ven en la tesitura de tener que hablar durante cierto tiempo con una chica para mostrar su interés y su valía, normalmente se limitan a la táctica te invito-me invitas-te-invito-en tu casa o en la mía, o van borrachos y no se enteran. Conclusión: te parecerá que estás hablando con una piedra.
  • Tendrás que aceptar que la caballerosidad brillará por su ausencia  
    Una de las quejas constantes que tiene las suecas es que la caballerosidad ha desaparecido en Suecia, probablemente por culpa de una concepción errónea de la igualdad. No esperes que tu cita te abra la puerta del restaurante y te deje pasar primero: corres el riesgo de llevarte un portazo en las narices. Tampoco esperes que a un sueco se le pase por la cabeza pagar la cena: cogerá la cuenta, su tarjeta de crédito y le dirá al camarero que se cobre su parte. Tampoco verás el “baile” para pagar la cuenta (yo pago, que no que pago yo, venga que me toca a mi, no hombre no…), como se te ocurra decir “pago yo”, pagas tú. De regalos esporádicos y detalles ya ni hablamos: a los suecos no se les pasa por la cabeza realizar regalos espontáneos, ni que una mujer valora esas pequeñas muestras de aprecio. Simplemente, no entienden este concepto. Si mencionas la palabra caballerosidad lo más probable es que el sueco te mire con cara de besugo, como si no supiera el significado de esa palabra. Conclusión: la igualdad ha matado a la caballerosidad.
Todos estos problemillas terminan por desalentar a muchas extranjeras, por lo que no es extraño que prefieran salir y relacionarse con otros foráneos. Si de verdad quieres cazar a un sueco, tendrás que armarte de valor y hacer frente a todos estos obstáculos.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Noviembre en Estocolmo – Winter is coming

Algo que sabes a ciencia cierta sobre Suecia en general y Estocolmo en particular es que en invierno hace un frío de cojones. Si tienes pensado irte a vivir a Suecia por cualquier motivo, seguramente el invierno sueco es lo que más temas. Habrás escuchado que la nieve se apila por las calles, que el invierno dura meses enteros y que las temperaturas bajan hasta veinte o veinticinco grados bajo cero. Vamos, que a menos que hayas nacido y vivido en Molina de Aragón (-27º C, no está mal) el invierno sueco será para ti una especie de apocalipsis de nieve y oscuridad. 
Lo cierto es que la ciudad está muy bien preparada para afrontar inviernos demenciales. Las calles están practicables por mucho que nieve, el transporte público funciona con normalidad a menos que las temperaturas bajen de -20º C (por cuestiones técnicas el metro no funciona bien a temperaturas tan bajas), los locales y las viviendas están preparados para afrontar estas temperaturas y la sociedad en general se ha adaptado a estas condiciones climáticas. La clave consiste en sobrevivir el primer invierno: una vez que te has enfrentado a un invierno sueco y has salido victorioso, los demás inviernos ya te parecen casi rutinarios. Es una guerra de desgaste, donde el enemigo utilizará técnicas rastreras para minar tu moral como por ejemplo:
  • El cambio de hora en octubre. Justo cuando el frío empieza a apretar y por si no tuvieras bastante con llevar gorro y guantes en octubre, tienes que ajustar los relojes y retrasarlos una hora. Parece poca cosa, pero el shock de que anochezca a las 16.30 puede ser más grave de lo que parece.
  • El hielo. El verdadero enemigo en invierno no es la nieve, es el hielo. La nieve suele ser agradable, te la quitas del abrigo sin problemas, no cala y no molesta a la hora de andar. El hielo es un enemigo invisible que convierte las aceras en trampas mortales para españoles desprevenidos. A los suecos no les molesta, he llegado a ver mujeres suecas andar sobre placas de hielo con tacones de aguja como si nada mientras yo luchaba por evitar abrirme la cabeza a cada paso.
  • La noche eterna. Aunque Estocolmo no se encuentre en el círculo polar ártico, durante dos meses tendrás seis horas de luz escasas al día. Normalmente pasarás esas seis horas estudiando o trabajando, por lo que siempre que estés por la calle será de noche. Un día tras otro tras otro. Según parece el impacto psicológico de la falta de luz es lo realmente terrible de estos inviernos, ya que incluso modifica el comportamiento de la gente. Parece inaudito, pero muchos suecos afirman que el mes más duro es noviembre, porque es ya pleno invierno, aún no ha nevado, y por lo tanto las horas de luz son más oscuras al no contar con el reflejo del sol en la nieve. Los que venimos de países mediterráneos, en cambio, pensamos que febrero es la auténtica pesadilla.
  • El metro parado a -25º C. Levantarte y ver que la temperatura en la calle es de -25º C es un shock de por sí. Armarte de valor y salir a la calle hasta la parada de metro más cercana es un acto heroico. Llegar y ver que los andenes están llenos y que el siguiente tren no llega hasta dentro de media hora es una broma pesada. A mi me tocó sufrirlo en enero de 2010, y tuve que andar/correr 15 minutos a -25º C porque llegaba tarde a mi examen de Corporate Finance. Afortunadamente el cabreo por el mal funcionamiento del transporte público me provocó un chute de adrenalina y calorías que compensó el frio terrible que hacía.
  • Parece que no termina jamás. A finales de marzo empiezas a ver la luz al final del túnel: las temperaturas suben poco a poco, se nota que los días son más largos y la capa de nieve comienza a desaparecer. ¿Ha terminado el invierno? ¡No! Abril aún esconde algunos ases bajo la manga. El golpe psicológico definitivo es ver que un quince de abril, con las calles totalmente limpias de nieve, comienze a nevar otra vez. Y no son cuatro copos, es una nevada en condiciones. Levantarse de la cama ese día y ver otra vez todo blanco hace que caigas de rodillas gritando ¡NOOOOO!
Esto es lo que te vas a encontrar si te mudas a Suecia. Como he dicho no es para tanto una vez que te preparas mentalmente para la que se avecina, lo único que tienes que hacer es ser consciente de que el invierno aquí dura seis meses, que algunos días las vas a pasar canutas y que aunque no lo parezca el invierno sí tiene fin.Eso sí, un año tras otro en octubre prepárate porque... Winter is Coming!

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lunes, 31 de octubre de 2011

Salir de marcha por Estocolmo – Stureplan


Stureplan es la zona de marcha por excelencia en Estocolmo. No sólo porque se encuentra en un área muy céntrica, elegante y bien comunicada de la ciudad, ni porque el centro de referencia sea una plaza original con una costrucción en forma de seta, sino porque los locales de marcha de Stureplan son lo más in, por donde sale lo más de lo más en Estocolmo. Si te gustan los ambientes donde se respira elegancia y sofisticación según unos, o pijerío y mamarrachez según otros, Stureplan es tu zona para salir un fin de semana. Su ambiente elitista tiene seguidores y detractores, y definitivamente no deja indiferente a nadie.
 

La arteria principal de esta zona de marcha es la calle Birger Jarlsgatan, con el parque de la Biblioteca Real como límite norte y Strandvagen como límite sur. Entre ambos puntos se encuentran trescientos metros escasos plagados de locales de ocio. Los fines de semana hordas de suecos luciendo pantalones rojos (ellos) y tacones de infarto (ellas), bien acicalados, perfumados y divinos (ellos y ellas) invaden las calles, aguantando a porteros arrogantes (una tónica en los locales de esta zona) en espera de poder lucir palmito en el club de turno. Lo habitual en estos lugares de ocio, además de contar con los ya mencionados porteros dándoselas de importantes, es exigir entrada. Y por entrada quiero decir dinero. Así por las buenas, entre 100 y 200 SEK. Sin consumición ni nada. Porque ellos lo valen. Hay excepciones, por supuesto: unos pocos locales no cobran entrada y no obstante siguen siendo cool. En lo que a los porteros se refiere, no. Todos los locales cuentan con su cuota de bouncers con aires de grandeza.

viernes, 28 de octubre de 2011

¿Y cómo se paga en Suecia, qué moneda se usa?

Dejemos algo claro desde el principio: la moneda de curso legal en Suecia no es la corona sueca (Swedish Kronor, SEK), es la tarjeta de crédito. En este país es posible estar meses sin utilizar efectivo porque puedes pagar con tarjeta en todas partes: en la universidad, en la cafetería, en el supermercado, en el Systembolaget… Da igual que el importe a pagar sean 2000 SEK o 20 SEK, tu tarjeta de crédito vale. Por lo tanto, una de las primeras cosas que tienes que hacer si te mudas a Suecia para estudiar o trabajar es abrir una cuenta corriente en un banco sueco.


Las moneda de curso legal en Suecia

Volviendo al dinero en metálico, la moneda que se utiliza se conoce como corona sueca. Aunque Suecia forme parte de la Unión Europea, el Euro fue rechazado en un referéndum en 2003, de modo que Suecia conserva su propia moneda y el banco central de Suecia mantiene el control sobre la política monetaria del país. En cuanto a monedas y billetes, podemos encontrar:

  • Monedas: 1, 5 y 10 SEK
  • Billetes: 20, 50, 100, 500 y 1000 SEK
Como podemos observar, el rango de moneda utilizada es inferior al que emplea el euro. Si realizamos el cambio aproximado 10 coronas = 1 euro, vemos que la moneda más pequeña equivale a 10 céntimos de euro, mientras que el billete más grande equivale a 100 euros. Tiene sentido que no haya billetes de 2000 o 5000 coronas porque para cantidades tan elevadas siempre se utiliza la tarjeta de crédito. Por el lado de los céntimos se ha buscado maximizar el redondeo y evitar que el monedero se llene de calderilla. Hace un año había otra moneda en circulación por valor de 5 céntimos de euro, pero el banco central decidió retirarla de circulación.


¿Cuál es el tipo de cambio?

Ahora mismo el cambio se sitúa en 10 coronas = 1.2 euros aproximadamente. Aunque el banco central sueco puede ejercer una política monetaria, como el 80% de las exportaciones suecas van a parar a países de la unión Europea la tasa de cambio se sitúa siempre cerca de 10 coronas = 1 euro. ¿Por qué? Si la tasa de cambio sube, como ocurre ahora, las exportaciones suecas se vuelven poco competitivas en Europa ya que su precio aumenta; por el contrario, si la tasa de cambio baja demasiado, los productos que Suecia necesita importar también se vuelven mucho más caros afectando negativamente al poder adquisitivo del ciudadano sueco.


¿Es mejor pagar en efectivo o con tarjeta?

Siempre con tarjeta. No sólo porque es más cómodo, sino porque evitas el redondeo. Una cosa que nunca he entendido en Suecia es que las ofertas en tiendas de cualquier tipo, desde un Lidl hasta un H&M, contenían cifras decimales que nunca se utilizan: céntimos de corona sueca. Ejemplo: oferta de pantalones en H&M por 99.90 SEK. Si pagas en efectivo, te cobran 100.00 SEK por el redondeo. Si pagas con tarjeta te cobran exactamente el precio indicado, 99.90 SEK. Lo mismo ocurre en un supermercado: la compra del día ha costado 187.64 SEK. Si pagas en efectivo te sale por 188.00 SEK. En cambio, pagando con tarjeta la compra te sale por 187.64 SEK.

Por si fuera poco, pagar con tarjeta es mucho más rápido. Al contrario que en España, donde pagar con tarjeta muchas veces es un suplicio, en Suecia pagar con tarjeta agiliza la compra una barbaridad. Desde que el cajero te dice el importe hasta que tienes el ticket de compra en la mano pasan menos de diez segundos.
El pago con tarjeta es habitual que te permite incluso dividir la cuenta del restaurante como gustes. Por ejemplo: si sales a cenar con tres amigos y todos queréis pagar con tarjeta, podéis pagar cada uno lo vuestro o dividir la cuenta entre los que seáis y pagar a escote. Esto en España todavía ni se concibe.


Resumiendo: aunque la moneda sea la corona sueca, la tarjeta de crédito manda. Todo el mundo utiliza la banca online, pagas tus impuestos a través de internet, abonas tus compras diarias con tarjeta... En definitiva, si no tienes tarjeta de crédito en Suecia, no eres nadie.